Se dice

Se dice círculo el último:
uno grande donde quepamos todos con las narices tapadas corriendo descalzos por la hierba.
Se dice especial ese de al lado:
el de la nuca tibia tropezando con las hormigas en el vehículo que quiere fiesta y de una manera u otra la tendrá.
Se dice ayúdame:
y nos invade una locura ciega y se levanta el telón.

Se dice
Foto de r2hox (Lúcida locura-36)

 

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20. Juicio

Como dejé abierta la ventana
se coló una ráfaga curiosa,
una acaracolada ola de viento,
el reloj parpadeó risueño
al ciclamen morado,
aún se mueve la luz amarillenta,
en una sala ondean dos banderas,
en otra sala el hombre espera inquieto
que su suerte también se mueva,
bosteza mi garganta,
a ras de suelo volaban las hojas
con una piedra blanca entretenidas,
ahora están los ciruelos en flor
y una jarra de porcelana

Juicio
Foto de Alejandra Vaca (Ventana)

pierde el asa al caer.

18. Y empecé

Y empecé a contar las horas
que de él me separaban,
las campanadas eran demasiadas.
No me deshice en llanto,
el sueño era lejano,
demasiados obstáculos,
recuerdos olvidados,
ansiedades,
vocaciones sonrientes.
Y empecé a sufrir el peso
de la lentitud esforzada,
cargada a cuestas en la frente
como un niño de pecho.

Y empecé
Foto de Xosé F. Estrada (Horas)

 

El profeta

El profeta fumaba despistado, quizás se había equivocado de planeta: en el folleto decía bien claro que los terrícolas eran seres inteligentes y sensibles, pero nada decía de sus fuertes cuerpos físicos, y él no podría conquistar una civilización donde no se luchara en igualdad de condiciones.
El profeta era un ser con fuerza y antes de predicar sus evangelios, hizo footing, como todo el mundo.

El profeta
Foto de Stròlic Furlàn – Davide Gabino (Jogging senza età)

Cuatro

Hombre pez

Te vas, te escurres, me lleno las manos de escamas, te brilla el pelo, el viento me deshace, te cuesta esconderte, me acerco al quicio de la puerta, te miras en el espejo, me saluda un desconocido, te quedas pero lejos, me lleno los pies de barro.

Hombre arena

Por fin llega el tiempo en que se presiente el final que inicia un nuevo rumbo en el corazón del hombre. El hombre es un conjunto formado por hombres y corazones de tal manera que, ambos comprenden que el amor ha de ser valiente hasta una llama ardiendo y valiente hasta una brasa extinguiéndose. No hay lugar a dudas en el esqueleto, los que murieron de amor, se convirtieron en el polvo que levanta el aire al pasar silbando sobre una colina, transportándolo hacia donde el ser humano tiene fe en sí mismo.

Círculo de amor

El estado de plenitud es aparente: las ruedas apuntan al cielo en su redondez itinerante. El círculo está impreso en el sueño del agua densa y fría del mar, donde pule la piel para ser devuelta a su suavidad original.

El amor es el amor 4
Foto de Gerard Fortaner

8. Sueño

Tengo sueño, cerrar los ojos,
amodorrarme, mucho sueño,
lejos de las llamadas,
lejos de la impaciencia.
El destino es el juego
donde perder es más difícil,
tanto, que el ángel que me guía
a través de la oscuridad,
cálido, transparente
y cuajado de estrellas invisibles,
tiene valor para dormirse.

Sueño
Foto de Eder López (Dulce sueño)

Mística, mímica, rítmica

Aquí enfrascados en una lucha entre dos culturas: las culturas quieren ser un solo Dios verdadero, como les está enseñado en sus catecismos.
Gracias al sonido de los motores, de las sirenas, del murmullo, del movimiento, es rítmico el dar vueltas, ¿o era al contrario?, ¿gracias a dar vueltas son rítmicos los sonidos y los movimientos…?
Bésame, acaríciame, desnúdame, vamos a dar vueltas, a centrifugarnos, a descubrir nuestra sexualidad, a suspirar.
Vamos a nutrirnos de sexo, a envolvernos con los ojos abiertos, sin control.
Ahora no me expliques que los seres humanos somos vulnerables al tacto y sensibles al placer de los sentidos animales.
Vamos a meternos en la penumbra.
Vamos a chuparnos.
Vamos a mamarnos.
Mamones pequeños fuimos antes de aprender a considerar.
Dislócame ahí.
Ahí donde las rocas perdieron el movimiento en las plantas, ahí donde las plantas perdieron las raíces en los animales.
Vamos a ganar al mensaje de la imaginación…

Mística-mímica-rítmica
Foto de Daniel López (Beso)

24. Impecabilidad

La rabia malhumorada, rabiosa,
lloroso el intento, fallido,
la incomprensión incomprendida,
airado el grito, acalorado,
indefenso, frío, calor,
dolores imprecisos, lentos,
de uno en uno el trueno y el rayo,
la vulgaridad miserable.
Esta noche de amor precario, todos,
entre dos sábanas envueltos,
multitud de ojos solitarios,
denunciamos nuestras carencias.

Impecabilidad
Foto de Salvador Medina (Ojos)

20. Humanidad

Pobres seres nos arrastramos
sobre el cemento y hasta el cuello,
rostros increíbles, pies de piedra,
pobres habitantes de un mundo
considerado propio,
empañado el aliento
de luces y durante siglos,
pobres y por no carecer,
ni miedo ante el reto supuesto
por el aire que respiramos.

Humanidad
Foto de Claudio Sepúlveda Geoffroy (Humanidad expuesta)

 

Imprescindible

Comprendo teóricamente la imprescindibilidad, una de las causas comunes del estrés y una de las mejores armas que tiene el “yo” para manifestarse. El tiempo es sumamente inestable aunque creo que no nos llegará. El ser imprescindible se mueve con rapidez, la lentitud exige un desprendimiento sereno de la deidad. Un corazón vale mucho más si late. Un día importante en nuestra vida es aquel que,  nos levantamos por la mañana y a pesar de todo, misteriosamente, seguimos vivos. El aburrimiento es fiel. La fidelidad nos devuelve a casa cada día y sabemos imprecisamente que  nos pertenece. El silencio es la ley natural de los sentidos  y le agradecemos imprescindiblemente que nuestra creatividad cobre vida.

Imprescindible
Foto de Gerard Fortaner (Encantes de Barcelona)