Autor: Maribelondo

  • 5. Un cuerpo la piel

    Un cuerpo la piel blanca protege de la muerte,
    tan fina, que se rompe
    en trazo perlados de frío,
    tan real, que no invade ni escapa el agua líquida.

    Siente, ahora tú duermes,
    reaccionas con una luna
    derretida en los brazos,
    inconscientemente dormida
    al calor del deseo puro.

    Una manta deshilachada
    calienta tus latidos
    sin pedir nada a cambio,
    sin rogar de rodillas, sin palabras.

    Sueña, descansa tu gran cuerpo de oso
    en el vientre del sueño.

  • Dos hermanas

    Dos hermanas

    Dos hermanas se conocieron a los 80 años de edad y no se alegraron en absoluto al verse por primera vez.
    Tiempo atrás ambas se ruborizaron cuando un novio que tenían les confesó que las amaba a las dos por igual.
    Por aquel entonces ellas desconocían su parentesco y se odiaron como se odia con el virus de la envidia y vieron morir de pena al joven que no tuvo otra opción, pues no podía casarse con las dos a la vez y ninguna quiso ceder.
    Así pues, el único varón hijo de una familia de comerciantes, ajeno a la realidad que le circundaba, murió a la edad de 27 años presa de una indecisión irrevocable.
    Por otra parte, los padres de las chicas habían muerto anteriormente, la madre al nacer su segunda hija, 10 meses menor que su hermana, el padre, cuando las niñas tenían 2 y 3 años, víctima de un error del servicio de seguridad para el que trabajaba.
    Quizás pueda parecer una historia triste, pero mirándola desde el punto de vista del encuentro es sinceramente alegre.
    A la edad de 82 años las dos hermanas se reconciliaron después de comprender la inutilidad del rencor.
    Se dieron a la buena vida y, actualmente, se las puede ver a las dos, más jóvenes y radiantes que nunca, en el Museo de Cera de la ciudad.

  • 4. El recuerdo son tus recuerdos

    4. El recuerdo son tus recuerdos

    El recuerdo son tus recuerdos
    cantando en una rama temblorosa,
    un mirlo negro acurrucado
    alrededor de la sombra invisible,
    amor si cabe lejano y distante.

    El recuerdo croa en el agua
    como si su existencia
    pudiera recostar relámpagos.
    Un poco de ternura es demasiado
    para los corazones
    que sufren invalidez permanente.

    Amable luna, candorosa nube,
    incipiente vergüenza que respira
    un aire sorprendentemente cargado de dureza.

  • 3. Canta el mirlo

    3. Canta el mirlo

    Canta el mirlo en la noche,
    las cigarras abrigan el silencio,
    las ranas exponen sus notas,
    el reloj acompasa el tiempo:
    instrumentos confiados en la noche.

    Y tu voz retumba lejana
    en el reflejo de los adoquines,
    y tu voz, materia dormida.

  • 2. Manos sin duda

    2. Manos sin duda

    Manos sin duda las del hombre sabio,
    suaves en el pelo enredadas

    pequeñas manos acariciadoras,
    alegres las sombras alumbran

    manos vivas dotadas de silencio,
    la paz descubren de luna manchadas.

    Constante sintonía muda,
    redondeces tibias transmiten,
    se mecen al calor las manos.

    Sueño, abandono, noche oscura,
    nunca ocupaste en tu seno negro
    tan dulcemente un cuerpo de hembra.

  • Historias breves escogidas al azar

    Historias breves escogidas al azar