1. La vida en el valle

En el valle, sobre el nivel del mar,
donde conchas marinas fósiles
y esqueletos de saurios encallados,
testigos de la misma tierra,
de la fuerza con que la misma tierra
siempre considera su suerte
en el reino del purgatorio.

En el valle frondoso
de celulosas húmedas,
impregnadas de la belleza lúcida
que arde en cada rincón
de inmortal existencia.

Pero nada más hermoso
que despertar una mañana
y descubrir que estamos vivos.

22. Consuelo

Reciente de sucesos inestables,
rumores, animales y futuro,
consciente de su tacto,
otras dudas reales
se acomodan en su lugar.
Constelaciones y temores,
pulgas acróbatas, saltos de altura,
misiones superadas,
voluntad de poder,
todos en fila esperando su turno.
Sinfonía elegante y despeinada
concertada a los ritmos de sutura,
el director de la escena abre su alma,
parches relativos la adornan.
El consuelo en el Dios
hábil y novedoso,
no se agota bajo ningún pretexto.

 

22. Monasterio

Trae la noche el velo negro,
velo negro de corazones
desprevenidos por el trueno,
ya cubre el rostro dolorido
de la estatua de sombra blanca:
es niebla su silueta frágil
sobre las piedras de azurita.

Se abre la vieja puerta,
óxidos y crujidos despiertan mi memoria.

No es que la noche fuera tormentosa,
ni que en el pórtico del monasterio
sentará su poder sobre las losas
el hombre vagabundo y su destino,
es que asomada a la ventana
con ojos empequeñecidos,
miraba hacia la luz ruidosa
de aquel letrero luminoso.

¡Cómo saber las horas
consumidas a la monotonía!
¡Cómo esconder los libros debajo de la cama
para que absorban la humedad!
¡Cómo repetir la oración
si no recordamos el pan!

Y ante tanta incerteza escalonada
¡cómo saber quien soy!

Monasterio
Monasterio de Sant Pere de Galligants, Girona (Fons fotogràfic Salvany, Biblioteca de Catalunya)

6. El tesoro

El tesoro está bien guardado bajo llave,
atado el cofre con cadenas,
en un lugar desierto y escabroso enterrado,
¿valdrá la pena tanto esfuerzo?,
porque su contenido ahora no recuerdo:
unas plumas, un borrador,
unas medallas, viento, una cacatúa, oro,
unas perlas, unos diamantes,
barro, espuma, no sé, pero algo había dentro.

Ocho de agosto

Erase una vez, en un país no muy lejano, unos años que la lluvia no quería caer, luego a las ranas le salieron alas y a los peces pies, luego los hombres tenían sed y sus cosechas se secaban sin remedio, luego el invierno sería duro.
Cuando un día, una nube se apiadó de las gentes y los animales y venciendo un esfuerzo sobrenatural empezó a manar agua como una fuente.
Eso ocurrió un día 8 de agosto y los campesinos se arrodillaron y besaron el agua de los charcos y la tierra.

10. Andar

Anduve mi tortura
como tú andarás la tuya,
no en vano leemos en los mismos libros.
Andaría sin peso, sin zapatos,
sin mapa, sin retorno,
mas he andado como una mula terca
y cada treinta metros
me cuadraba ignorando los caminos.
Aún mas habrá andado
el que llevo delante
sonriendo desdentado
al pedazo de suerte
que le ofrece el destino.
Por no querer ya no quería
ni andar un solo paso,
sin embargo ando tantas veces
girándome de espaldas al pasado,
que no veía las piedras
y los arroyos refrescaron
bien entrado el otoño.
De hecho, en el preciso momento
en que me detuve a rumiar
la próxima jornada,
sentí dolor de la ignorancia propia
de mi errante andadura.

21. Te sueño

Van cayendo las hojas secas,
emergen setas de entre el musgo,
los enanos cubren la hiedra,
sobre la tierra húmeda, vida,
un poco te sueño dormida
un poco te sueño despierta.
Van pasando las estaciones
pero nunca llega la nuestra,
esa sedentaria viajera
junto a manos desconocidas,
a veces te sueño dormida
a veces te sueño despierta.

Te sueño
Eleder Jimenez Hermoso (Magia Natural)

 

Imprescindible

Comprendo teóricamente la imprescindibilidad, una de las causas comunes del estrés y una de las mejores armas que tiene el “yo” para manifestarse. El tiempo es sumamente inestable aunque creo que no nos llegará. El ser imprescindible se mueve con rapidez, la lentitud exige un desprendimiento sereno de la deidad. Un corazón vale mucho más si late. Un día importante en nuestra vida es aquel que,  nos levantamos por la mañana y a pesar de todo, misteriosamente, seguimos vivos. El aburrimiento es fiel. La fidelidad nos devuelve a casa cada día y sabemos imprecisamente que  nos pertenece. El silencio es la ley natural de los sentidos  y le agradecemos imprescindiblemente que nuestra creatividad cobre vida.

Imprescindible
Foto de Gerard Fortaner (Encantes de Barcelona)