21. Mariposas

El principio no importa,
la hoja verde está viva,
mucha gente de ruido y de humo
engruesa el tronco imperceptiblemente,
las flores blancas amarillas
azules rojas y rosadas
para divertirse y gritar,
los bienes animales
huelen la primavera.
El hombre que se quiere
en mariposa se convierte,
las luces de la noche
adormecen nuestros sentidos.
La mujer que se quiere
en mariposa se convierte
sin saber la medida
de las intenciones ocultas.
Se van lejos los sueños
por más sueños que sean
y todos somos ascuas
que no nos consumimos.

Mariposas
Foto de Eli Santana (Mariposa)

8. Sueño

Tengo sueño, cerrar los ojos,
amodorrarme, mucho sueño,
lejos de las llamadas,
lejos de la impaciencia.
El destino es el juego
donde perder es más difícil,
tanto, que el ángel que me guía
a través de la oscuridad,
cálido, transparente
y cuajado de estrellas invisibles,
tiene valor para dormirse.

Sueño
Foto de Eder López (Dulce sueño)

Dos

La ratita

Era la historia de una ratita que presumía de tener un lazo rosa en la cola y que buscaba el compañero que tenía que existir, de lo contrario no habría cuento.

A continuación del hombre

Hablar por los codos y con los dientes, decirte que sí, que te quiero, arrodillarme delante tuyo y esconder la cabeza entre tus rodillas para oír como pisas el suelo con los pies desnudos. Huir de los pasajeros, mirarte desde abajo y desearte como un nómada del desierto desea el agua, con sed.

Hombre en amor

Me encontré un día hablando de ti a toda la gente que, inasible, encontraba a mi paso: algunos me miraron con desprecio, otros sonrieron, otros comprendieron.
Me encontré en medio de la calle gritando al cielo tu nombre y el cielo se mantuvo firme en su reserva, entonces eras tan infinito que ni el espacio que había entre nosotros era suficiente para amar, ¡qué arrogante el aire cuando levanta el aire!.
Tu risa paralizaba la ola y besaba la espuma, me encontré hablando, un día me encontré hablando y tú eras un sueño.

12. Te diré

Te diré que el silencio
siempre se añora, igual que la ternura,
estamos desproveídos
y cuando las campanadas no escuche,
el aire me alimentará
con su fresco soplido.
Te diré que lo cotidiano es útil
y promiscuos los sueños,
es sincera la luna,
sin embargo la noche es un misterio.
Luce el alma a la luz del sol,
se embarga en experiencias
de calibre desconocido,
resuelve situaciones
con humillantes esperanzas
y te diré que la lucha es candente
(las mariposas bien lo saben)
y la vida un solemne pasatiempo.

Te diré
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Ventana con cortina, Camporredondo, Lugo)

 

11. Y vertimos lágrimas

Y vertimos saladas grietas lágrimas
entre nosotros dos y nuestra sombra,
con ellas sueña la diosa alegría
y en su desierto caen dolorosas,
como no conocer su rumbo
si nos surcan la cara,
el cuello, los recuerdos,
cómo no conocer el rumbo
de nuestro propio llanto,
de nuestro propio duelo!.

Y vertimos lágrimas
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Cascada en el oasis de Chebika, Túnez)

 

7. Ya sabes

Ya sabes, esperando en la parada
con los pies anclados al suelo,
todos esperamos lo nuestro,
todos tenemos pies de barro
y bolsillos llenos de piedras
y regalos anónimos ocultos
bajo el forro de la chaqueta.
Nos sorprendían los aviones,
un escarabajo en la acera,
los trenes en su altura, el monasterio,
aquel vómito, aquel dolor,
una serpiente amarilla, el cielo…
Nuestros recuerdos son las escapadas
abiertas en cruz al futuro.

Ya sabes
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Autobús de New York)