Imprescindible

Comprendo teóricamente la imprescindibilidad, una de las causas comunes del estrés y una de las mejores armas que tiene el “yo” para manifestarse. El tiempo es sumamente inestable aunque creo que no nos llegará. El ser imprescindible se mueve con rapidez, la lentitud exige un desprendimiento sereno de la deidad. Un corazón vale mucho más si late. Un día importante en nuestra vida es aquel que,  nos levantamos por la mañana y a pesar de todo, misteriosamente, seguimos vivos. El aburrimiento es fiel. La fidelidad nos devuelve a casa cada día y sabemos imprecisamente que  nos pertenece. El silencio es la ley natural de los sentidos  y le agradecemos imprescindiblemente que nuestra creatividad cobre vida.

Imprescindible
Foto de Gerard Fortaner (Encantes de Barcelona)

1. Tapiz

Vamos a tejer un tapiz
con puntos y con comas,
en una esquina tu sonrisa cálida
abriendo los caminos,
mi sonrisa en la esquina opuesta
abriendo los destinos,
en el centro una flor de azahar
que dicen ata a los enamorados,
de las dos esquinas que quedan,
una por la ocasión,
otra para el perdón.
Dulces aromas, colores brillantes,
flores aterciopeladas, pelícanos,
palmeras y sombrillas,
hojas y gotas de agua
sobre un fondo ondulante
conformándonos juntos y en silencio.

1. Los años pasan

No se detiene el tiempo.
La vida se va construyendo
con un poco de barro,
un tanto de sabiduría,
unas cuantas arrugas.
La rueda de la vida gira
parsimoniosa sobre verdes valles,
recia sobre pendientes escarpadas;
al paso que aligera, desmorona,
arrulla al presuroso corazón
y anima el frío desaliento.
Enseguida su tozudez te engancha
con firmeza a sus radios luminosos,
con su secreto avanzas
asomado al arco iris,
si le pesas te pedirá alivio
con su voz quejumbrosa,
si le eres leve amará tu atención
hacia su eje encantado.
El camino se nos descubre
de deseo y de lágrimas,
de locuras y de nostalgias,
de astros inaccesibles
que nos observan en silencio.

Los años pasan
Autor Antonio Ruiz Marrondo

 

12. Te diré

Te diré que el silencio
siempre se añora, igual que la ternura,
estamos desproveídos
y cuando las campanadas no escuche,
el aire me alimentará
con su fresco soplido.
Te diré que lo cotidiano es útil
y promiscuos los sueños,
es sincera la luna,
sin embargo la noche es un misterio.
Luce el alma a la luz del sol,
se embarga en experiencias
de calibre desconocido,
resuelve situaciones
con humillantes esperanzas
y te diré que la lucha es candente
(las mariposas bien lo saben)
y la vida un solemne pasatiempo.

Te diré
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Ventana con cortina, Camporredondo, Lugo)