18. Y empecé

Y empecé a contar las horas
que de él me separaban,
las campanadas eran demasiadas.
No me deshice en llanto,
el sueño era lejano,
demasiados obstáculos,
recuerdos olvidados,
ansiedades,
vocaciones sonrientes.
Y empecé a sufrir el peso
de la lentitud esforzada,
cargada a cuestas en la frente
como un niño de pecho.

Y empecé
Foto de Xosé F. Estrada (Horas)

 

16.Soñador

Se volvió la semana del revés,
más difícil, más gris el gris,
escalofríos recorren el cuerpo
de una mujer ya sin hombreras,
más movimiento el movimiento,
más recuerdo el recuerdo,
se cogen dos enanitos las manos
a recorrer el mundo,
tan inusual en sus costumbres,
todo lo ven, todo lo escuchan,
invisibles rodean la conciencia
y nos traen de vuelta
al hogar por nosotros habitado,
más ardor el ardor,
cimbrean las caderas,
se duerme el soñador.