23. Palabras

A saltos me sumo al vacío
y ásperamente recorro mi vida
arrellanada en el silencio,
he perdido la fuerza de dominio
y me poseo sin dulzura.
Las palabras no escritas son sinceras,
las otras, las otras palabras,
son dignas dueñas de la compasión.

Palabras
Foto de Emilia (Palabras)

23. En el techo

No merecía la pena un insulto,
ni tan sólo escalar paredes
para descubrir la lisura,
no, no era eso, era la esperanza
de temblores inquietos, de numerar planetas.
Conociendo tanto temor
se desentendía el destino,
en el techo corrían huérfanas las neuronas.

En el techo
Foto de Jason Corey (Life)

Un misterio el amor

En el fondo queremos que nos quieran. Podría ser el deseo innato de inmortalidad: si me quieres, descuida, viviré eternamente y te esperaré en cada rincón del planeta. Una pena porque si el que quiere no es querido, perecerá en el intento de seguir queriendo y con ello, la supervivencia del que busca amor se verá seriamente comprometida a una vida monótona y en ocasiones carente de sentido.
Nada de ésto sería cierto si dos seres que deciden amarse lo hacen al unísono con lo cual, la distancia que empequeñece a ambos amantes desaparecerá y con ella la ilusión que les parecía acercar a un inminente desastre. Si se tiene en cuenta la ventaja que supone ni lo uno ni lo otro, pues que sea bienvenido el misterio del amor.

El amor un misterio
Foto de Nick Harris  (Leaf Fall)

6. El tesoro

El tesoro está bien guardado bajo llave,
atado el cofre con cadenas,
en un lugar desierto y escabroso enterrado,
¿valdrá la pena tanto esfuerzo?,
porque su contenido ahora no recuerdo:
unas plumas, un borrador,
unas medallas, viento, una cacatúa, oro,
unas perlas, unos diamantes,
barro, espuma, no sé, pero algo había dentro.

Ocho de agosto

Erase una vez, en un país no muy lejano, unos años que la lluvia no quería caer, luego a las ranas le salieron alas y a los peces pies, luego los hombres tenían sed y sus cosechas se secaban sin remedio, luego el invierno sería duro.
Cuando un día, una nube se apiadó de las gentes y los animales y venciendo un esfuerzo sobrenatural empezó a manar agua como una fuente.
Eso ocurrió un día 8 de agosto y los campesinos se arrodillaron y besaron el agua de los charcos y la tierra.

26. Paz

Ven aquí, comeremos, beberemos,
esperaremos el conocimiento,
sobre nuestras espaldas caerán
las gotas de lluvia más tiernas
que nunca nos hayan mojado,
otras almas cercanas y nosotros
en silencio se reunirán
murmurando fuerte el vacío,
las olas blancas nos seducirán
y los gruesos besos de amor
en las lenguas se enredarán,
dominaremos nada,
nada nos detendrá,
mira que viento se origina
lujuria de los pensamientos
y después cuando hayas venido,
el mundo azul te será familiar
e incluso su silueta abrazarás
como parte de tus recuerdos.

Paz
Fotografía de Nick Fedele (Blueberry Leaf)

18. Solidaridad

A l’Escola Annexa Joan Puigbert

Es de dominio público,
en el patio, los niños blancos
dibujan con sus cuerpos
una paloma de la paz,
ellos se mueven, hablan y se ríen,
el ave permanece quieta y muda,
han escrito mensajes
a los habitantes del mundo,
deseos inspirados
en el sueño eterno del hombre,
aunque tal vez eterno sea el juego
de dejar escapar de entre sus manos
un centenar de globos
hacia la luz del cielo gris,
el silbato, ya es la hora,
las palabras vuelan y aplauden.

3. Tímidamente

Y lo peor de todo
es no conocer al culpable.
Miramos a la derecha, a la izquierda,
hacia delante, atrás
y eso sí, nos desconocemos:
¿acaso queremos dormir
hasta quedarnos dormidos completamente?.
Es probable que no haya nadie,
que solo sean las diez de la noche,
que acabe de aparecer el otoño
detrás de esas gelatinosas nubes
haciendo invisibles las sombras.
Guardamos bajo sábanas las manos
si el fresco las enfría,
alrededor el calor desprendido
y la culpa, la verdadera culpa,
se evaporará derretida
en una pesadilla,
dejándonos en paz por un instante.

14. El pájaro

El pájaro desmembrado y afónico,
rodea con sus alas
la masa hirviente de deseo,
es un lugar extraño, no hay nidos,
al acercarse huele a purgatorio
y tan solo se encuentra un pájaro
histérico, dormido,
cerrado en sí mismo y escaso.
El verso más allá de las palabras,
la muerte inútil tras un palo blanco,
frases y frases verdaderas
escritas a humo de tabaco,
la paz de la exactitud cenicienta
nubla una silueta con otra,
se salta la barrera de los renglones.