6. Aunque no nos veamos

Aunque no nos veamos
sé que estás triste al borde del mar frío,
quizás sonriendo de añoranza.
Las olas vuelven blancas para ti,
la arena al sol se tuesta para ti,
el cielo azul trasluce para ti,
el aire silba cerca para ti
y aunque no nos veamos,
ni el agua que nos baña
ni la arena mojada que pisamos
ni el cielo que nos cubre
ni el aire lejano que respiramos
me alejan lo suficiente de ti.

13. Bienvenido

Bienvenido a las olas, a la fuente,
a la mañana en que las amapolas
siguen siendo inocentes, rojas,
lujuriosas e impenitentes.
Sueño roto es tu sien,
inexpresada madeja de espinas
hundida hacia la forma.
No amanece. No llueve.

Bienvenido
Autor Pepe Cárdenas (Platja del Recó)