26. Paz

Ven aquí, comeremos, beberemos,
esperaremos el conocimiento,
sobre nuestras espaldas caerán
las gotas de lluvia más tiernas
que nunca nos hayan mojado,
otras almas cercanas y nosotros
en silencio se reunirán
murmurando fuerte el vacío,
las olas blancas nos seducirán
y los gruesos besos de amor
en las lenguas se enredarán,
dominaremos nada,
nada nos detendrá,
mira que viento se origina
lujuria de los pensamientos
y después cuando hayas venido,
el mundo azul te será familiar
e incluso su silueta abrazarás
como parte de tus recuerdos.

Paz
Fotografía de Nick Fedele (Blueberry Leaf)

23. Lluvia

Empapados bajo la lluvia,
en la ciudad, sobre la acera,
el barrio viejo subiendo y bajando.
El viento no podrá
con los troncos azules de los árboles,
me esponjaré y me derretiré,
no podrá con los tiestos
que colorean las ventanas
y pasaba de lado por la acera
un asustado perro vagabundo
y no se sabe por qué desventura.

Lluvia
Foto de AmazonCARES (Scared dog refused to come in from out of the rain)

21. Siempre

Siempre cuando se necesita poco
tienes más de lo necesario.
En la ciudad la vida es rápida,
uno se puede preguntar
qué prisa tiene y no tener,
puede uno buscar mariposas,
escuchar el paso del viento,
oler pétalos blancos de magnolia,
recuperar el paisaje lejano,
seguir la danza de las nubes,
dar pan seco a los peces,
descansar tumbado en la hierba,
bajo la lluvia caminar,
y siempre, generalmente,
cuando se necesita poco,
tal vez tenga uno tiempo de saberlo.

21. Siempre
Foto de Antonio Vergara (Torre de la Mora, Tarragona)

Emigración

De allí de donde venimos es la lluvia, algunas veces, una gota realmente intensa hacía un agujero redondo en el paraguas, la hierba verde se saciaba y resbalaba bajo los zapatos de madera. De allí era el fin de la Tierra protegido por acantilados, más lejos, lo incierto, la nada. ¿De dónde somos hijos?. Recuerdo que íbamos a perder las costumbres, la lengua, la ciencia del misterio; todavía no teníamos sentido pero las maletas se llenaban de ropa con olor a vaca, entonces nos engendraron lejos del lecho de heno, nos parieron bajo luces ensordecedoras, pero nacimos, y tal vez, si comprendemos la necesidad que una semilla tiene del aire, de los insectos, de la tierra fértil, y así, podemos perdonar que el agua que nos alimenta no sea el agua pura y cristalina que por casualidad no bautizó nuestras frentes, enfrentados al conocimiento de un mundo abierto, así tal vez sepamos de dónde somos almas.
(A Manuel Pérez Hervella)

Emigración
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Zaguán de casa gallega, Camporredondo, Lugo)