3. Fuimos al mar

Fuimos al mar y no vimos el mar:
alrededor de la hoguera invisible
danzaban esqueletos temerosos,
nos quedamos inmóviles rezando
en las sillas vacías apresados
y el espacio llenaron las palabras,
eran rojos los labios de los muertos,
violáceas las cuencas de sus ojos
y cuando se retiraba la espuma
y cuando blanca la espuma avanzaba,
se vestía de primavera el tiempo.
Sea la vida miserable, absurda
o caprichosa con nuestros destinos,
sobre la mesa la taza caliente,
es lo de menos: la vida se vive,
a veces más allá de la frontera
entre este mundo propio conocido
y otros mundos también desconocidos.

Fuimos al mar
Foto de Antonio Martinez Montañés (Playa de Barcelona)

4. Oración

Oh Dios, no tengo fuerzas
para arrepentirme de nada,
me ofreciste una piedra
por la suerte que sólo es mía,
por unos cuantos millones de células
con los que compartir
tu incesante soplo divino,
me ofreciste tu mundo,
la pertenencia prometida,
invisibles espíritus
tomaron asiento a mi lado,
por eso cuando se estrellaba el agua
contra el suelo lloroso de la fuente,
caducaron los árboles
sus leves hojas secas.

Oración
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Niebla matutina en Montserrat, Barcelona)