18. Y empecé

Y empecé a contar las horas
que de él me separaban,
las campanadas eran demasiadas.
No me deshice en llanto,
el sueño era lejano,
demasiados obstáculos,
recuerdos olvidados,
ansiedades,
vocaciones sonrientes.
Y empecé a sufrir el peso
de la lentitud esforzada,
cargada a cuestas en la frente
como un niño de pecho.

Y empecé
Foto de Xosé F. Estrada (Horas)

 

12. Te diré

Te diré que el silencio
siempre se añora, igual que la ternura,
estamos desproveídos
y cuando las campanadas no escuche,
el aire me alimentará
con su fresco soplido.
Te diré que lo cotidiano es útil
y promiscuos los sueños,
es sincera la luna,
sin embargo la noche es un misterio.
Luce el alma a la luz del sol,
se embarga en experiencias
de calibre desconocido,
resuelve situaciones
con humillantes esperanzas
y te diré que la lucha es candente
(las mariposas bien lo saben)
y la vida un solemne pasatiempo.

Te diré
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Ventana con cortina, Camporredondo, Lugo)