Cuatro

Hombre pez

Te vas, te escurres, me lleno las manos de escamas, te brilla el pelo, el viento me deshace, te cuesta esconderte, me acerco al quicio de la puerta, te miras en el espejo, me saluda un desconocido, te quedas pero lejos, me lleno los pies de barro.

Hombre arena

Por fin llega el tiempo en que se presiente el final que inicia un nuevo rumbo en el corazón del hombre. El hombre es un conjunto formado por hombres y corazones de tal manera que, ambos comprenden que el amor ha de ser valiente hasta una llama ardiendo y valiente hasta una brasa extinguiéndose. No hay lugar a dudas en el esqueleto, los que murieron de amor, se convirtieron en el polvo que levanta el aire al pasar silbando sobre una colina, transportándolo hacia donde el ser humano tiene fe en sí mismo.

Círculo de amor

El estado de plenitud es aparente: las ruedas apuntan al cielo en su redondez itinerante. El círculo está impreso en el sueño del agua densa y fría del mar, donde pule la piel para ser devuelta a su suavidad original.

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6. Aunque no nos veamos

Aunque no nos veamos
sé que estás triste al borde del mar frío,
quizás sonriendo de añoranza.
Las olas vuelven blancas para ti,
la arena al sol se tuesta para ti,
el cielo azul trasluce para ti,
el aire silba cerca para ti
y aunque no nos veamos,
ni el agua que nos baña
ni la arena mojada que pisamos
ni el cielo que nos cubre
ni el aire lejano que respiramos
me alejan lo suficiente de ti.

16. Confianza

La marea que sube y baja
deja el rastro en la arena,
el carcelero conmigo detrás
siguiendo el rastro del oscuro abismo.
Es falso lo de la llave maestra,
no se ve ninguna en la playa,
no hemos tenido tiempo
de contemplar el horizonte.
La mirada sinceramente
nos refleja el uno en el otro
en ambos lados del maldito espejo.
Quiero llegar a tierra firme
para pisar y que nada se mueva
y la confianza me quiere insinuar
que lo que piso está vivo y se mueve.