13. Bienvenido

Bienvenido a las olas, a la fuente,
a la mañana en que las amapolas
siguen siendo inocentes, rojas,
lujuriosas e impenitentes.
Sueño roto es tu sien,
inexpresada madeja de espinas
hundida hacia la forma.
No amanece. No llueve.

Bienvenido
Autor Pepe Cárdenas (Platja del Recó)

 

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12. El cometa

Cuando la luna humedecida
se aparece en las soledades,
partículas suspendidas de insomnios
silenciosamente brillantes
se agarran a la cola del cometa
y reposan el tiempo del letargo,
a veces con crudeza,
otras con suavidad.

10. La luz es corta

La luz es corta en los días de invierno,
apenas una vela que calienta el platillo
donde la cera blanda es un río de lava,
así nacemos, descubiertos,
amando el primer llanto,
doloroso soplido que aterriza en el alma,
así convergemos el caos
céntrico y relamido,
abriendo una determinada brecha
para ir, ir y venir y a lo sumo soñar
en las largas noches de invierno.

9. Un poco de agua

Un poco de agua para nuestros labios
hondamente cortados por el paso del frío,
un poco de agua para este deseo
inútil a la voluntad del verso,
un poco de agua al cruzar el verano:
recompensa de atardeceres,
dedos hastiados, manos inocentes,
un poco de agua, solo
y comer caramelos.
Pero una voz se enfrenta, boca inquieta
y sus palabras por sonar tan bajo,
son heridas en la conciencia,
el estado del alma, justamente,
se recoge temprano.

 

5. Un cuerpo la piel

Un cuerpo la piel blanca protege de la muerte,
tan fina, que se rompe
en trazo perlados de frío,
tan real, que no invade ni escapa el agua líquida.

Siente, ahora tú duermes,
reaccionas con una luna
derretida en los brazos,
inconscientemente dormida
al calor del deseo puro.

Una manta deshilachada
calienta tus latidos
sin pedir nada a cambio,
sin rogar de rodillas, sin palabras.

Sueña, descansa tu gran cuerpo de oso
en el vientre del sueño.

4. El recuerdo son tus recuerdos

El recuerdo son tus recuerdos
cantando en una rama temblorosa,
un mirlo negro acurrucado
alrededor de la sombra invisible,
amor si cabe lejano y distante.

El recuerdo croa en el agua
como si su existencia
pudiera recostar relámpagos.
Un poco de ternura es demasiado
para los corazones
que sufren invalidez permanente.

Amable luna, candorosa nube,
incipiente vergüenza que respira
un aire sorprendentemente cargado de dureza.