Nueve

Un paseo

Un día en que reinaba la paz, el hombre y la mujer anduvieron un camino de barro y piedras bajo el sol empedernido de agosto. La huida les situó en el lugar que les correspondía, apretando sus cuerpos de humanos contra el tronco agrietado del roble y tolerando lo que parecía un milagro, el amor.

División

En su cuerpo hay indicios que superan toda duda, desde los latidos de su corazón hasta la esquivez de su mirada, son remolinos de un agua que hierve dentro de una olla. Y sabe que se tiene que desvincular de ese deseo que le ha atrapado sin querer.

Hombre cigarra

No es verdad que te esté esperando, aparentemente, asomada veinticuatro horas al día a la ventana, iniciando diálogos con los seres vivos que me rodean para no caer en la desesperanza o el sueño…y ese empuje hacia la vertical que se produjo cuando nací, se reproduce en este instante donde la soledad no puede ser compartida ni igualada por ninguna cigarra suicida…y en la ventana deposito lágrimas verdes, que se convierten al contacto con la madera, en amarillas como la cera.

el amor es el amor nueve
Foto de Sofia Guerreirinho (Love)
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s