18. Y empecé

Y empecé a contar las horas
que de él me separaban,
las campanadas eran demasiadas.
No me deshice en llanto,
el sueño era lejano,
demasiados obstáculos,
recuerdos olvidados,
ansiedades,
vocaciones sonrientes.
Y empecé a sufrir el peso
de la lentitud esforzada,
cargada a cuestas en la frente
como un niño de pecho.

Y empecé
Foto de Xosé F. Estrada (Horas)

 

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