Permanencia

Permanecer oculto, estoy triste: el mundo es un pantano.
Triste por los hombres y mujeres que andamos durmiendo a gritos.
Triste por los animales salvajes que vamos civilizando.
Triste porque mi vida es gris como los días que vivimos.
Triste porque me gusta estar triste, porque quiero y ¡ni una sola gota de alegría se colará en el rincón que la tristeza se ha ganado palmo a palmo!.
Dientes ansiosos no tenéis que morder, pobres pedazos de mineral blanco, fuerte, maduro, bello y apretado.
Pobres manos huesudas y deformadas que escriben sin tino a la luz de una lámpara.
Pobres sueños que hoy no se cumplen y mañana a saber.
Pobre piel sin caricias, abandonada en un cuerpo triste.
Penoso, angustioso, la angustia y las tripas son uno:¡escupe! ¡vomita! ¡te has tragado algo indigerible!.
Triste porque sí, nadie manda en mi tristeza sino el caso que me ocupa.
Pobres seres que desconocemos el destino al que nos veremos sometidos: ni humildes ni humanos, tal vez solitarios de una soledad invasora nada más.
Pobres máquinas obligadas a funcionar en contra del más puro sentido común.
Pobres árboles, tan hermosos y somos nosotros contra ellos.
Pobres árboles que caen a tierra abatidos por los infieles.
Pobres tripas retorcidas dentro de la cavidad abdominal llenas de alimento pastoso ajeno a su naturaleza.
¿Quienes somos?
Pobres armarios cerrados a veces humedecidos de asco, ¡quién lo duda a estas alturas!
Pobres descendientes del mono peludo, más hábiles e inteligentes.
Pobre inteligencia desbordada por la desconexión de su base, atiborrada de azúcar y nicotina y tóxicos varios.
Pobre Maribel.
Pobre rueda de la vida que no tiene permiso del conductor para detenerse.
Pobre viajero sin equipaje, allí donde duerme hace un nido y donde sueña se deshace en llanto.
Pobres lágrimas de tristeza que empañan la locura con su aridez.
¿Qué más puedo decir?
Pobres hojas en blanco, os deseo palabras bellas y sinceras, os deseo el bien de la eternidad: la permanencia.

1. Tapiz

Vamos a tejer un tapiz
con puntos y con comas,
en una esquina tu sonrisa cálida
abriendo los caminos,
mi sonrisa en la esquina opuesta
abriendo los destinos,
en el centro una flor de azahar
que dicen ata a los enamorados,
de las dos esquinas que quedan,
una por la ocasión,
otra para el perdón.
Dulces aromas, colores brillantes,
flores aterciopeladas, pelícanos,
palmeras y sombrillas,
hojas y gotas de agua
sobre un fondo ondulante
conformándonos juntos y en silencio.

Alguien

Hay algunos días en que alguien se levanta o no, no se levanta. Alguien se queda horizontal algunas mañanas porque le pesa demasiado el cuerpo o le sobra la mitad de la conciencia.
Es decir, alguien se queda en la cama acostado esperando sinceramente nada, sino que pase el tiempo. El tiempo pasa y  alguien empieza a pensar que sería mejor un empujón hacia la vertical y el peso lineal, de esa manera entraría en actividad un cuerpo que tiene unos pies al principio y una cabeza al final.
Alguien acaba de nacer a una nueva jornada y piensa que el sol es suficiente para levantar su ánimo. Pero no hace sol, y si el sol está oculto mejor sería destaparlo apartando las nubes con las manos o bebiéndoselas de un trago.
Alguien entra en contacto con su impotencia delante de la naturaleza y decide no decidir lo que sería ideal.