El tonto

Había una vez un tonto que cada noche hablaba con la luna, cada noche del año, cada año de su vida; las moscas no le molestaban e incluso, algunas noches afortunadas, la luna le sonreía o le contestaba. Claro que las noches oscuras las pasaba mirando las estrellas, pero estaban tan lejos que no se les veía el rostro y hablar con quien no tiene rostro es, seguro, cosa de tontos. Comenzaba el verano y el aire era cálido. Una mañana de esas, el tonto salió de su casa y vio un perro meando en un árbol. Le entró tanto sueño de repente, que desandando el camino y sonámbulo, se metió en la cama corriendo y se durmió profundamente.

El tonto
Autor Maribel Ruiz Marrondo (Petunias en el porche, Camporredondo, Lugo)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s