16. Confianza

La marea que sube y baja
deja el rastro en la arena,
el carcelero conmigo detrás
siguiendo el rastro del oscuro abismo.
Es falso lo de la llave maestra,
no se ve ninguna en la playa,
no hemos tenido tiempo
de contemplar el horizonte.
La mirada sinceramente
nos refleja el uno en el otro
en ambos lados del maldito espejo.
Quiero llegar a tierra firme
para pisar y que nada se mueva
y la confianza me quiere insinuar
que lo que piso está vivo y se mueve.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s